lunes, 5 de octubre de 2009

Historia de nicaragua

El origen del nombre de Nicaragua no está del todo claro, y aún hoy divide a los historiadores y estudiosos del lenguaje. Según una versión, proviene del náhuatl nic-anahuac (hasta aquí los de anahuac, en referencia a los poblados náhuatl), otra versión, considera que proviene de una voz maya. Existe, además, entre otras, la más difundida versión aunque también la menos respaldada por los expertos, según la cual el nombre "Nicaragua" se deriva del nombre de Nicarao, quien supuestamente fuera el jefe de la población indígena que recibió a los primeros conquistadores españoles a orillas del actual Lago Cocibolca.

La situación del territorio nicaragüense convierte a este en un lugar de tránsito entre los dos subcontinentes americanos. Los testimonios de asentamientos humanos más lejanos en el tiempo los dan los hallazgos arqueológicos del promontorio de Monkey Point cerca de Punta Gorda en el departamento de Zelaya (región ahora con estatuto de Regiones Autónomas desde 1987) que se remontan a hace unos 7.000 años. El yacimiento de Acahualinca, en Managua, proporciona evidencias de asentamientos con hasta 6000 años de antigüedad, siendo más recientes los restos de ceramica hallados en la isla Zapatera y en Nindiri.[1]

Las primeras migraciones, que pertenecían a familias lingüísticas del norte de América (Hokan-Siux, Oto-Mangue y Uto-Azteca), se asentaron en el bosque seco tropical del Pacífico y en las llanuras cercanas a los lagos organizando asentamientos culturalmente afines a los pueblos que habitaban el actual México, relacionados con los Tlapanecas de Oaxaca, y oriundos del territorio correspondiente al Estado de Guerrero. Con una economía basada en la agricultura y con un interesante comercio de trueque su organización socio política estaba basada en gobiernos teocáticos dirigidos por consejos de viejos (llamados güegües) y caciques, los teytes. Estos pueblos fueron los Maribios o Sutiavas, Mangues o Chorotegas, y Nahuas, Nicaraguas o Niquiranos.

Cuando los conquistadores españoles llegaron al territorio que actualmente ocupa Nicaragua encontraron varios pueblos autóctonos: en los terrenos de la actual Rivas y Ometepe estaban establecidos los Niquirano; entre el Lago Cocibolca (lago de Nicaragua) y el de Lago Xolotlán (lago de Managua), los Dirianes; en León y Chinandega, los Nagrandanos; en la península de Cosigüinalos, los Chorotegas; en Matagalpa, Jinotega y Nueva Segovia, los Matagalpas; en Chontales, los Chontales o Caribíes; en Zelaya Norte, los Sumos; en Cabo Gracias a Dios y áreas costeras hasta la Laguna de Perlas, los Miskitos y Zelaya Sur y río San Juan, los Ramas.[2]

Se estima que la población indígena era de unos 600.000 habitantes y que debido a la conquista fue reducida a 24.000 en el plazo de 40 años no en vano el conquistador y gobernador de Nicaragua en los primeros años fue Pedrarias Dávila que se distinguió por su crueldad contra los indígenas.[3]

Época colonial

El primer europeo en poner el pie en Nicaragua fue Cristóbal Colón, que se refugió de una tormenta al doblar la desembocadura del río Coco en el cabo Gracias a Dios, en la costa del Caribe, el 12 de septiembre de 1502 en su cuarto y último viaje.

El primer conquistador que visitó parte de las regiones costeras del Pacífico nicaragüense, en 1522-1523, fue Gil González Dávila, quien durante su recorrido tuvo contacto con un poderoso rey indígena llamado Nicaragua, Niqueragua o Nicarao, en cuyos dominios se bautizaron 9017 personas y se recogieron 18,506 pesos de oro bajo. Después González Dávila se trasladó a un territorio llamado Nochari, situado unas seis leguas al norte de la corte del rey Nicarao, donde habitaban cinco reyes llamados Ochomogo, Nandapia, Mombacho, Morati y Gotega (Coatega). Allí se bautizaron 12,607 personas más, y un poderoso rey llamado Diriangén vino con un suntuoso cortejo a entrevistarse con ´los españoles, pero a los pocos días regresó para atacarlos. La expedición logró vencer a las tropas de Diriangén, pero tuvo que retirarse a los dominios de Nicarao, donde hubo otro enfrentamiento con los indígenas. Finalmente, González Dávila optó por marchar hacia el sur, y en el golfo de Nicoya se reembarcó con destino a Panamá, sin haber dejado fundación alguna.

En 1524, Francisco Hernández de Córdoba, enviado por el gobernador de Castilla del OroPedrarias Dávila, fundó las dos primeras ciudades en lo que seria más tarde Nicaragua: Granada, a orillas del Lago Cocibolca, y Santiago de los Caballeros de León, a orillas del lago Xolotlán, entonces conocido como "laguna de León".

Bajo la gobernación de Pedrarias Dávila la tierra que luego sería llamada Nicaragua sufrió una alarmante despoblación por los abusos de Dávila que hizo gala un extremado salvajismo en la busca de recursos y esclavos para las minas de Potosí, y para servir de cargueros; que aniquilo gran parte de los que eran engrillados para esa labor, a lo que se unió las epidemias de enfermedades desconocidas, unas las de origen europeo que aniquilaban a los indígenas y las propias de la tierra que hacían mella en los conquistadores. Los abusos que este gobernador cometía en su continua búsqueda de la riqueza forzó a huir a la población. Indios y españoles, fueron víctimas por igual de los métodos de exacción que Dávila puso en práctica. Dávila murió con 96 años el 6 de marzo de 1531 y le sucedió Rodrígo de Contreras que gobernó el territorio desde 1534 hasta 1542 siguiendo la senda de abusos que Dávila había iniciado.[4]

Durante el período colonial, Nicaragua formó parte de la Capitanía General de Guatemala. Durante ese periodo Nicaragua fue la principal vía de comunicación entre el Pacífico y el Atlántico ya que tenia un sistema de transporte lacustre que facilitaba el movimiento de materia y personas a otras regiones aledañas. En particular el puerto del Realejo fue uno de los puertos principal en el Pacífico donde se construyeron gran parte de los galeones entre Manila y Acapulco. El Realejo, entre los siglos XVI y principios del XIX, sirvió como uno de los puertos principales en el comercio de esclavos para las colonias en el Pacífico como Perú, Ecuador, Colombia, Acapulco, etc. y como punto de concentración de las riquezas que se obtuvieron por medio del comercio bimetalico (Plata para China por medio de Manila, y oro para España. Gran parte de esos movimientos, pasaron Nicaragua ya que era la más fácil y mejor protegida, aun así Nicaragua fue atacada por diferentes naciones, Inglaterra en particular.

En el siglo XVII, los ingleses se establecieron en la Costa de los Mosquitos, así llamada por el nombre de los habitantes indígenas misquitos, con los que los ingleses se mantuvieron en buenas relaciones. Fundaron allí la ciudad de Bluefields.

Hasta fines del siglo XVIII, el actual territorio nicaragüense estaba dividido en una gobernación (Nicaragua, con capital en León) y los corregimientos de Chontales, El Realejo, Matagalpa, Monimbó y Quezalguaque. En 1787, estos corregimientos fueron suprimidos y, junto con el corregimiento de Nicoya, anexados a Nicaragua, que se convirtió en una Intendencia del reino de Guatemala.

En las Cortes de Cádiz, la Intendencia de Nicaragua estuvo representada por el licenciado José Antonio López de la Plata, quien junto con su colega de Costa Rica Florencio del Castillo logró en 1812 que se creara la Provincia de Nicaragua y Costa Rica, como unidad política y administrativa distinta de Guatemala. Esta provincia desapareció debido a la restauración absolutista de 1814 y fue restablecida en 1820, al ponerse nuevamente en vigencia la Constitución de Cádiz. El Intendente de Nicaragua, Miguel González Saravia y Colarte, se convirtió en Jefe Político Superior de la Provincia de Nicaragua y Costa Rica. La provincia se dividía en siete partidos: Costa Rica, El Realejo, Granada, León, Nicaragua (Rivas), Nicoya y Nueva Segovia.[4]

Provincias Unidas de Centroamérica

Los acontecimientos independentistas de México, en concreto la puesta en marcha del plan de Iguala provocaban mucha agitación en las provincias que habían pertenecido al reino de Guatemala y que en el marco de la Constitución de Cádiz ya había dejado de ser una sola unidad política: Chiapas, Guatemala (con El Salvador), Comayagua (Honduras), y la Provincia de Nicaragua y Costa Rica.

Con la total indiferencia de las clases populares, los grandes terratenientes y la jerarquía católica se habían ido definiendo en dos grande grupos y cada uno de ellos editaba un periódico. El grupo proindependentista, que editaba el diario El editor constitucional, estaba encabezado por Pedro Molina, José María Castilla, Manuel Monfúfar y José Francisco Barrundia. El otro grupo era partidario de estar a la expectativa y ver que pasaba. Este editaba el diario El amigo de la patria y lo encabezaban José Cecilio del Valle.

El territorio de Chiapas, que hasta 1820 había pertenecido al reino de Guatemala, se adhirió al plan de Iguala anexionándose a México. Cinco días después, el 15 de septiembre de 1821, se realizó una reunión de personas nobles de la Ciudad de Guatemala convocada por el Jefe Político Superior de Guatemala Gabino Gaínza en donde se llegó al acuerdo de declarar la independencia pero hacerla efectiva tras la aprobación en un congreso de las provincias. Se constituyó una junta provisional consultiva presidida por Gaínza, de la que formó parte el jurista nicaragüense Miguel Larreynaga.

En un pequeño intervalo de tiempo, menos de 6 años, España perdía la mayoría de sus posesiones en América, para el 2 de diciembre de 1821 solo mantenía Cuba, Puerto Rico y unos pocos puntos aislados en la costa de Colombia. En la península el desorden imperaba por todos los lados, guerrillas operando en Galicia, Cataluña y Castilla, sublevación incluso de la guardia real y el país al borde de la guerra civil llegando a la intervención extranjera en 1823 de los llamados Cien Mil Hijos de San Luis, lo que en 1863 era un fuerte imperio mundial se veía convertido en una mera sombra.

Los puntos básicos del plan de Iguala, que estaba ejecutando Iturbide en México, estos eran; independencia del país, unidad de criollos y españoles, religión oficial la Católica y organización política como monarquía constitucional bajo Fernando VII, eran apoyados, y hechos suyos, por la oligarquía de Guatemala. Esto producía la independencia el país pero sin ningún vuelco social. La similitud de intereses y el hecho de la anexión de Chiapas a México, llevó Gabino Gaínza, jefe político del país, a convocar una reunión el 5 de enero de 1822 para proponer la incorporación de Guatemala a México. Propuestas que fue aceptada, Guatemala a integrase en el Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide.

El 11 de octubre de 1821 la Diputación Provincial de Nicaragua y Costa Rica, reunida en León, proclamó la independencia absoluta de España y la anexión a México. Aunque todos los pueblos apoyaron la independencia, los partidos de Granada y Costa Rica se separaron de la provincia, y constituyeron juntas gubernativas separadas de las autoridades de León. Pronto se exacerbaron los ánimos y para principios de 1823 León atacó Granada, sin éxito.

El 19 de marzo de 1823 el general Antonio López de Santa Anna se lanza contra Iturbide y derrota a este. Los partidarios de la independencia total llaman a la organización de un congreso de las cinco provincias del reino de Gualtemala. El general Filísola convocó el congreso al que no asistió Chiapas, confirmando así su definitiva separación de Guatemala. El congreso se reunió en la Ciudad de Guatemala el 24 de junio de 1823 y el 1 de julio se proclamaba que

las provincias representadas en esta Asamblea son libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquiera otra potencia; y que no son ni deben ser patrimonio de persona ni familia alguna.

Nacía de esta forma Provincias Unidas de Centroamérica que era un nuevo estado compuesto por unión de las cinco provincias Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y Costa Rica.

El congreso del nuevo estado redacto la constitución que se proclamó el 22 de noviembre de 1824República Federal Centroamericana y las provincias pasaron ha ser estados. La constitución fue jurada el 15 de abril en los cinco estados. En Nicaragua la juró Manuel Antonio de la Cerda. En Nicaragua tardaron en consolidarse las instituciones, debido a la guerra civil causada por la rivalidad entre las ciudades de Granada y León.[4] y rebautizó al país con el nombre de

La guerra civil nicaragüense

Granada era el principal centro conservador del país, ya que en ella presidían los más importantes terratenientes, cultivadores principalmente de café y de azúcar. En León, en cambio, predominaban las clases medias artesanales y mercantiles. En tanto que Granada era el bastión del conservadurismo político, León era el principal centro liberal de Nicaragua. La rivalidad entre estas dos ciudades marca la historia del siglo XIX en Nicaragua.

El primer jefe de estado de Nicaragua fue el granadino Manuel Antonio de la Cerda, antiguo dirigente independentista, que asumió el poder el 10 de abril de 1825. Su vicejefe, Juan Argüello, conspiró contra él y lo derrocó al año siguiente. Tuvo lugar una nueva guerra civil entre los partidarios de la Cerda y los de Argüello. Argüello estableció la capital en León, pero Granada se negó a reconocer su autoridad. El 27 de noviembre de 1829, el presidente De la Cerda fue fusilado por orden de Argüello. Finalmente, los enviados del gobierno federal de las Provincias Unidas lograron la pacificación de Nicaragua, tras el nombramiento como presidente de Dionisio Herrera, que se mantendría en el poder entre 1830 y 1833. Pocos años después, bajo la presidencia de José Núñez (1838-1841), Nicaragua optó por separarse de la federación centroamericana.

En 1852 la capital se estableció en Managua, con el objeto de poner fin a la sempiterna rivalidad entre León y Granada, aunque esta decisión no se haría efectiva hasta 2009.El 26 de diciembre1848 fue elegido "Supremo ..." el conservador Fruto Chamorro Pérez. Bajo su mandato, una nueva Asamblea Constituyente elaboró una nueva constitución, que puso fin al período del Directorio. Nicaragua se constituyó en república y se instituyó su presidencia por un período de cuatro años. El primer presidente fue el propio Fruto Chamorro, que asumió su nuevo cargo en 1854. Sin embargo, estalló una nueva guerra civil entre legitimistas (conservadores) y democráticos (liberales), por lo cual la nueva constitución no llegó a entrar en vigor. de

Independencia de Nicaragua

La constitución de la República Federal de Centroamérica fue hecha a la medida de los intereses de la oligarquía local de cada una de las antiguas provincias que buscaban mantener su libertad de acción en sus territorios. Los ejemplos de la revolución de Haití, con el levantamiento de los negros y mulatos o la de Venezuela, con la rebelión de las clases populares aterraba a estos terratenientes y les obligó a encerrarse en sus provincia, ahora convertida en república, esto hizo que se desbaratara la frágil unidad que había dejado la constitución de tal forma que el 30 de abril de 1838 Nicaragua nacía como estado independiente. El 12 de noviembre de ese mismo año se establecía la primera Constitución de Nicaragua, que declaraba la soberanía de la nueva nación, y establecía un régimen parlamentario. Según la constitución, el poder ejecutivo correspondía a un "supremo director", cuyo mandato duraría dos años.

Los quince años siguientes (1838-1853) se denominan en la historia de Nicaragua, por este motivo, el período del Directorio. Este período estuvo marcado por la invasión del país por tropas procedentes de El Salvador y Honduras (1844-1845), bajo el mando del dictador salvadoreño Francisco Malespín, que saqueó la ciudad de León.

En 1852 la capital se estableció en Managua, con el objeto de poner fin a la sempiterna rivalidad entre León y Granada, aunque esta decisión no se haría efectiva hasta 1858. El 26 de febrero de 1853 fue elegido "Supremo Director" el conservador Frutos Chamorro. Bajo su mandato, una nueva Asamblea Constituyente elaboró una nueva constitución, que puso fin al período del Directorio. Nicaragua se constituyó en república y se instituyó su presidencia por un período de cuatro años. El primer presidente fue el propio Fruto Chamorro, que asumió su nuevo cargo en 1854. Sin embargo, estalló una nueva guerra civil entre legitimistas (conservadores) y democráticos (liberales), por lo cual la nueva constitución no llegó a entrar en vigor.

Durante este período, además, Nicaragua se convirtió en objeto de deseo para dos grandes potencias, Gran Bretaña y Estados Unidos, dadas las condiciones que su territorio ofrecía para la construcción de un canal entre los océanos Atlántico y Pacífico.[4]

El reino de Mosquitia

Desde el asentamiento Inglés de Belice este país extendía su influencia por toda la costa Atlántica de Centroamérica. Según el gobierno inglés el rey de Mosquitia, George Frederick, había sido coronado en febrero de 1816 en la iglesia anglicana de Belice y en 1824 esa corona pasó a su sucesor, del que se desconoce el nombre.

El 12 de agosto de 1841 el superintendente de Belice acompañado por el supuesto monarca mosquito desembarcan en San Juan del Norte y comunican a las autoridades nicaragüenses que esa ciudad y el resto de la costa Atlántica pertenece al reino de Mosquitia. El 10 de septiembre el embajador inglés hace saber a los nicaragüenses que el reino de Mosquitia es un protectorado británico cuyos límites se extienden desde el cabo Honduras hasta la desembocadura del río San Juan.

Detrás de esta decisión y de la creación de este reino en la llamada Costa de los Mosquitos estaba la posibilidad de la construcción de un canal interoceánico (Nicaragua y Panamá son los lugares idóneos para la construcción de un canal que una los dos océanos, para 1835 los estadounidenses ya habían comenzado sus movimientos para la construcción de un canal por Panamá por lo que Inglaterra solo tenia la posibilidad de hacerlo en suelo nicaragüense) para ello se aprovecharía el tramo navegable del río San Juan que desde su desembocadura llegaba hasta el Lago Nicaragua. San Juan del Norte quedó incorporada al reino de Mosquitia y paso a denominarse Greytown.

Nicaragua mandó al general Trinidad Muñoz que recuperó la plaza pero el 1 de enero de 1848 los ingleses la recuperaban de nuevo para la Moasquitia, hubo otra escaramuza con Nuñoz y de nuevo los Ingleses, el 8 de febrero entraban en San Juan y subieron por el río hasta San Carlos. Los nicaragüense optaron por la vía diplomática y entablaron conversaciones con Inglaterra implicando a los Estados Unidos. De esas conversaciones surgió el tratado Clayton-Bulwer, firmado el 19 de abril de 1850 por británicos y estadounidenses, en el que Gran Bretaña renunció a sus pretensiones sobre un futuro canal interoceánico en Nicaragua y que San Juan del Norte fuera declarado puerto libre y territorio neutral bajo el reino de Mosquitia. Diez años más tarde, en 1860, Inglaterra reconocía los derechos de Nicaragua sobre la Mosquitia pero aún así se reservaba ciertos privilegios que había cuidado de introducir en el tratado firmado ese año entre ambos países. Desde esa fecha la Mosquitia dejó de ser un reino y pasó a ser una reserva cuya autoridad máxima era un jefe pero con la característica que el cargo de jefatura era hereditario.

Inglaterra, apoyada por Austria que actuaba como árbitro, declaró en 1888 que Nicaragua no podía mantener fuerzas policiales ni militares en el territorio de la Mosquitia. En 1894 Nicaragua entra en un conflicto armado con Honduras y en el marco del mismo desplaza tropas a Bluefields. La presencia de los soldado nicaragüenses hace que haya cierto revuelo entre los pobladores y el general Rigoberto cabezas, que comandaba las tropas, decide tomar la plaza, desconoceer la autoridad mosquita y declarar la ley marcial, esto ocurrió el 12 de febrero de 1894]]. Los ingleses responden desembarcando tropas desde el navío Cleopatra pero se llega a un acuerdo y se constituye una autoridad provisional con representación mosquita e inglesa.

En junio se producen levantamientos en la isla de Corn Island, el día 3, y en Bluefelds dos días después. Los levantamientos estaban encabezados por el jefe de la reserva, Robert Henry Clarence, pero auspiciados por por el vicecónsul británico E. D. Hatch (en realidad su título era de procónsul y no tenía "exaquátur" del gobierno de Nicaragua). En el levantamiento participaron, a parte de los comerciantes de Bluefelds, ciudadanos norteamericanos, ingleses, jamaicanos y alemanes. Los ingleses participarón con las tropas de los navíos Cleopatra, Mahauk y Magicienme y el capitán del crucero estadounidense Marblehead actuó como mediador en ciertas ocasiones.

La lucha se entablo en las ciudades de Bluefelds y Bluff que cayeron en manos nicaragüenses el 3 de agosto y el 31 de julio respectivamente tomadas por las tropas que mandaba el general Cabezas.

La intentona de Walker

El descubrimiento de oro en California en 1848 provocó una emigración masiva del este al oeste de los Estados Unidos. Buena parte de esta emigración eligió las rutas marítimas. Entre ellas, una de las más importantes era la que atravesaba el territorio nicaragüense, del Atlántico al Pacífico, pasando por las ciudades de San Juan del Norte, San Carlos, Granada y León y de allí salir al Pacífico. Este flujo de personas motivó la creación de la llamada The American Atlantic and Pacific Ship Canal Company que pretendía la construcción de un canal interoceánico en suelo nicaragüense. Los fundadores de esta compañía fueron los estadounidenses Joseph L. White, Nathaniel H. Wolf y el magnate Cornelius Vanderbilt.

William Walker.

El 4 de agosto de 1849, la compañía obtuvo del gobierno de Nicaragua la concesión exclusiva para realizar un canal interoceánico. Dos años después, esta compañía y el gobierno nicaragüense firmaban un contrato por el cual la compañía se comprometía a la realización de una comunicación entre ambos océanos, ya no un canal, a la vez que obtenía el monopolio del tránsito. La compañía cambió de nombre, pasando a llamarse The Accesory Transit Company. La compensación para el país fueron 10.000 dólares y el 10% de las ganancias.

La Ruta de Tránsito que explotaba la The Accesory Transit Company recorría el río San Juan y llegaba al Lago Cocibolca. San Juan del Norte se convirtió en la terminal de los barcos procedentes del Atlántico y San Juan del Sur en la del Pacífico, quedando a poca distancia de ruta la frontera de Costa Rica.

El compromiso de dar el 10% de las ganancias no fue cumplido por la compañía, que aun cuando el tránsito de pasajeros era del orden de 20.000 personas anuales alegaba tener pérdidas. En 1853, el presidente de Nicaragua, cargo que entonces se denominaba Director del Estado, Fruto Chamorro, reclamó a la compañía el pago de lo adeudado e intentó hacer un trato para el pago de una cantidad fija por cada pasajero. La compañía ofrecía 2 dólares, pero el presidente nicaragüense exigía 3. No hubo acuerdo, y el gobierno nicaragüense mandó notas a los Estados Unidos denunciando los abusos cometidos por la compañía, que no tenía ningún libro ni documento registrado en territorio nicaragüense, y cuyos empleados se atrevieron incluso a destruir monumentos nacionales, como el castillo de la Concepción para emprender construcciones ilegales. Las notas llegaron a indicar que si la situación seguía de ese modo el gobierno de Nicaragua se vería obligado a embargar los barcos de la Compañía. En mayo de 1854Francisco Castellón Sanabria y Máximo Jerez Tellería se alzó contra el presidente Frutos, que se había atrevido a amenazar de embargo a The Accesory Transit Company. el Partido Democrático dirigido por

El 6 de junio, el Partido Democrático proclamó un gobierno encabezado por Castellón. En Rivas, importante ciudad en la ruta de la Compañía, el gobernador militar abandonó la posición, que pasó a ser ocupada por los rebeldes del Partido Demócrata. A Rivas siguieron otras ciudades y puntos estratégicos que se encontraban en la ruta que explotaba The Accesory Transit Company. La compañía reconoció rápidamente al gobierno rebelde como el legitimo del país.

El gobierno legítimo mandó a reconquistar los puntos tomados por los rebeldes con una columna comandada por el general Ponciano Corral, que reconquistó el castillo de la Concepción (Castillo Viejo) y el fuerte de San Carlos en las márgenes del río San Juan. La ruta del tránsito quedó dividida entre los dos bandos. En febrero de 1855 el general Estalinao Argüero reconquistó Rivas, y poco después se recuperó también San Juan del Sur. El gobierno reconocido por The Accesory Transit Company se quedó sin tierras.

En Filadelfia, Willian L. Kinney comenzó a reclutar hombres para el nuevo gobierno que va a ser formado en América Central. El día 24 de abril de 1855 el periódico San Francisco Placer TimesWilliam Walker" para ponerse al lado del general Castellón. Walker había adquirido fama por sus correrías en México, donde fue llamado filibustero. Juzgado por piratería en EE.UU., salió absuelto. informaba de que la noche anterior había salido hacia Nicaragua en el vapor Vesta con "sesenta y cinco o cien hombres el célebre

A la muerte de don Frutos Chamorro le sustituyó el presidente José María Estrada, que logró frenar, mediante la diplomacia, la salida de los hombres reclutados en Filadelfia, pero no logró detener la de Walker, que llegó el 13 de junio al puerto nicaragüense de Realejo al frente de 55 hombres.

Walker entró en León, donde Castellón le nombró Coronel del Ejército de Nicaragua. Con sus 55 hombres (denominaron al grupo "la Falange"), y unos 100 nicaragüenses se dirigió a San Juan del Sur, donde desembarcó y se dirigió hacia Rivas. No logró tomar la ciudad, y los nicaragüenses que lo acompañaban huyeron a Costa Rica.

A finales de agosto de aquel año, Walker tomó San Juan del Sur y reforzó sus tropas con nuevos hombres recientemente llegados de Estados Unidos. Mientras tanto, en Granada, sede del gobierno de Estrada, se desencadenó un brote de cólera, y en la costa del Atlántico, el reclutador de Filadelfia, desembarcando con una veintena de hombres, se proclamó "gobernador de Greytown".

En octubre, Castellón reclutó una nueva Falange con un tal Byron Cole. Walker atacó Granada desde el lago, utilizando un barco conquistado en el puerto de La Virgen, y tomó la ciudad. Era el 13 de octubre de 1855.

El 17 de octubre llegaron las tropas contratadas por Byron Cole al puerto de San Juan del Sur y se dirigieron a la conquista del fuerte de San Carlos como pasajeros en uno de los vapores de la compañía. Fueron repelidos y se vieron obligados a volver a su punto de partida. Poco después, el capitán del fuerte dio el alto a un vapor de la compañía. El capitán del barco no obedeció la orden y desde el fuerte se ordenó abrir fuego. El resultado fue la muerte de una mujer y un niño. Walker, que permanecía en Granada, reaccionó mandando fusilar a Mateo Mayorga, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Estrada.

Granada recibió la visita del embajador estadounidense, demostrándose con este hecho el apoyo de su gobierno al filibustero. Poco después, Castellón ascendió a Walker a general de brigada. Al poco tiempo, el 30 de octubre, Walker nombró presidente del gobierno provisional a Patricio Rivas desconociendo la autoridad de Castellón.

Estos sucesos se basaron en el acuerdo que Walker había firmado con el general Ponciano Del Corral, que estaba al mando de las fuerzas de Rivas, por el cual Corral sería nombrado Ministro de la Guerra y Walker Jefe militar. Cinco días después, el general Corral fue detenido y juzgado por alta traición. Condenado a muerte, murió fusilado el 8 de noviembre de 1855.

El 23 de noviembre se publicó un decreto del presidente Rivas por el cual cada adulto que llegara a Nicaragua recibiría 250 acres de tierra, cien más si era casado. Alentados por estas promesas, llegaron al país 1.200 estadounidenses más como colonos, que supusieron un importante refuerzo para Walker.

La Compañía de Tránsito pasó a ser codiciada por William Walker y para ello hizo que el presidente Rivas nombrara Ministro de Hacienda a Parker R. French, hombre de confianza del filibustero. Los dueños de la Compañía reaccionaron y lograron que el presidente de los Estados Unidos, Franklyn Pierce, prohibiera que los norteamericanos se pudieran sumar a las tropas de Walker bajo la amenaza de que iban a dejar de estar bajo el protectorado de los Estados Unidos.

Después de intentar la vía diplomática para lograr el favor del presidente de EE.UU. sin conseguirlo, el 18 de febrero de 1856 el gobierno nicaragüense publicó un decreto por el que suspendía las actividades de la Compañía y embargaba sus propiedades. Al día siguiente la concesión fue otorgada a dos hombres de confianza de Walker, quien se alió con los otros socios de Vanderbilt, a espaldas de éste. Un mes después, Valderbilt suspendió el servicio de barcos de Estados Unidos a Nicaragua.

El interés británico por San Juan del Norte, que querían integrar dentro del Reino de la Mosquitia, la amenaza que percibía Costa Rica sobre su territorio y negocios al verse amenazado el puerto de San Juan del Norte que también era usado por los costarricenses, hicieron que se fraguara una alianza de los países vecinos, con apoyo inglés, para combatir al filibustero. A principios de 1856 ya existían condiciones para que pudieran enfrentarse con posibilidades de éxito, contra las tropas de Walker.

Después de una campaña de descrédito contra Costa Rica orquestada por Walker desde Granada, el filibustero intentó infructuosamente que un hombre de su confianza, el coronel Luis Schlessinguer, se entrevistara con el presidente costarricense Juan Rafael Mora Porras, quien respondió, sin embargo, encabezando una columna militar hacia Nicaragua. Las tropas de Walker y las costarricenses se enfrentaron el 20 de marzo en la hacienda Santa Rosa en Costa Rica. Las tropas de Walker fueron derrotadas y los costarricenses tomaron San Juan del Sur, La Virgen y Rivas. El contraataque de Walker contra la ciudad de Rivas fue rechazado el día 11 de abril, pero una semana después el cólera arrasó la ciudad, obligando a los costarricenses a regresar a su país.

El control de la ruta de tránsito era codiciado tanto por los británicos, que actuaban mediante Costa Rica, como por los estadounidenses, que lo hacían a través de Walker y el gobierno de Patricio Rivas.

Walker depuso al presidente Patricio Rivas el 20 de junio de 1856 y nombró presidente de Nicaragua a Fermín Ferrer. Walker, acusado de traición por Patricio Rivas, convocó elecciones presidenciales en Granada y Rivas cuyo resultado dieron la presidencia del al filibustero. Walker fue investido presidente en un solemne acto en el cual el presidente saliente fue Fermín Ferrer. El gobierno de Walker fue reconocido inmediatamente por los Estados Unidos.

En León, Máximo Jerez contaba con una fuerza de unos 500 hombres que iba creciendo con los que llegaban de El Salvador y Guatemala. En septiembre había en León más de 3.000 soldados.

El 22 de septiembre, Walker decretó el establecimiento de la esclavitud en Nicaragua (que había sido abolida en 1824), con lo que se ganó el apoyo de los estados del sur de Estados Unidos. El 24 de septiembre, las fuerzas de León ocuparon Managua, el 2 de octubre entraron en Masaya y el 31 en Rivas. El 8 de diciembre, Walker atacó el puerto de San Jorge e incendió la ciudad de Granada. Tomó San Jorge, que abandonó para tomar Rivas. San Jorge quedó en manos de los aliados y Walker y los suyos quedaron aislados en Rivas y San Juan del Norte. El cerco se mantuvo la primera mitad del año 1857, en que se comenzó a recibir asistencia desde EE.UU.

Desde San Juan del Norte, Walker lanzó una ofensiva sobre los puestos de La Trinidad y el Castillo Viejo en el río San Juan, donde fue derrotado por los costarricenses. El 22 de marzo comenzó el asalto a Rivas por parte de los aliados. Los soldados de Costa Rica tomaron el centro de la ciudad, pero se continuaba luchando en los barrios. El día 26 llegó el resto de las tropas, que fue conquistando la ciudad barrio a barrio. El 11 de abril todavía había resistencia en la ciudad. Mientras tanto, frente a San Juan del Sur se hallaba la corbeta de guerra Saint Mary de la armada de EE.UU..

Por el otro lado, por el puerto de San Juan del Norte en la desembocadura del río San Juan, llegaban tropas filibusteras y las tropas costarricenses se disponen a tomar la plaza. Un destacamento naval inglés se encuentra frente a la misma y su capitán, Comodoro John Erskine, se presta a servir de intermediario. El 13 de abril de 1857 abandonan la plaza de San Juan del Norte las tropas filibusteras.

En Rivas, Walker resiste en el centro de la ciudad. El 27 de abril los aliados cargan contra las posiciones de Walker y el capitán de la corbeta de guerra de EE.UU. Saint Mary, Charles Davis, interviene logrando sacar a Walker en su barco que deja aguas nicas a comienzos de mayo.[4]

La vuelta

A finales de noviembre de 1857 William Walker ataca la ciudad de San Juan del Norte. Había obtenido recursos de los estados del sur de EE.UU. que se había ganado con el establecimiento de la esclavitud en Nicaragua. El objetivo era que Nicaragua pasara a ser un estado esclavista más de la Unión. Tras San Juan del Norte cayó Castillo Viejo y cuando ya se estaba preparando de nuevo la campaña para volver a expulsar al pirata, una flota de guerra compuesta aves de EE.UU. e Inglaterra le ordenan rendirse, cosa que hace.

William Walker volvería a Centroamérica en 1860, esta vez a Honduras donde sería apresado y fusilado en Trujillo el 12 de septiembre de 1860.

Finalizado el período regido por William Walker se firmó un pacto entre liberales y conservadores, el llamado Pacto Chachagua, con una fórmula de gobierno de coalición entre liberales y conservadores, con dos presidentes, Tomás Martínez y Máximo Jerez. El 15 de abril1858 se firmó con Costa Rica el llamado tratado Cañas-Jerez, por el cual se reconocía la soberanía que tenía la nación vecina sobre los territorios de Nicoya y Guanacaste. Ese mismo año se promulgó una tercera constitución, que fue la vigente durante las tres décadas siguientes, denominadas "los treinta años conservadores". Con 35 años de vigencia, es hasta hoy la más duradera de la historia de Nicaragua.[4] de

Los treinta años conservadores

Tras el período transitorio de un año en que la jefatura del estado fue ocupada por dos presidentes ("gobierno binario"), el conservador Tomás Martínez fue elegido presidente de Nicaragua para el período 1859-1863. Aunque según la Constitución de 1858 no era posible presentarse a un segundo mandato presidencial, Martínez se hizo reelegir en 1863, lo cual motivó la insurrección del liberal Máximo Jerez y del conservador Fernando Chamorro. Ambas insurrecciones fueron vencidas, y Tomás Martínez gobernó hasta 1867.

Le sucedió Fernando Guzmán (1867-1871), durante cuyo mandato continuó la inestabilidad política. Una nueva guerra civil, que estalló el 25 de junio de 1869, se resolvió gracias a la mediación estadounidense. Le sucedieron Vicente Quadra (1871-1875), Pedro Joaquín Chamorro1875-1879), Joaquín Zavala (1879-1883), Adán Cárdenas (1883-1887), Evaristo Carazo1887-1889) y Roberto Sacasa (1889-1893). Durante todo este período estuvo en vigencia el sufragio censitario, según el cual solo los grandes propietarios tenían derecho a emitir su voto. La normalidad fue interrumpida por el levantamiento del militar liberal José Santos Zelaya, que puso fin en 1893 a las tres décadas de dominio conservador. ( (

Durante la última parte de los "treinta años conservadores", el café se convirtió en el centro de la economía del país. Para dar salida a las exportaciones de este producto se mejoraron notablemente los transportes, con la introducción del ferrocarril. Se promulgaron leyes agrarias que favorecían a los grandes terratenientes cultivadores de café.

La Costa de los Mosquitos, protectorado británico, pasó a Honduras en 1859 y, finalmente, a Nicaragua, en 1860. Sin embargo, mantendría su autonomía hasta 1894, cuando el general José Santos Zelaya, que el año anterior había llegado al poder gracias a una revolución liberal, la reintegró a Nicaragua.

Dictadura de Santos Zelaya

José Santos Zelaya (1893-1919) gobernó Nicaragua durante dieciséis años, entre 1893 y 1909, ejerciendo una dictadura ilustrada. Entre sus logros se encuentra la reintegración a Nicaragua del territorio de la Costa de los Mosquitos, o reino de Mosquitia, y el establecimiento de una efímera federación de naciones centroamericanas, la República Mayor de Centroamérica, que duró tres años (1895-1898) y de la que solo formaron parte, además de Nicaragua, El Salvador y Honduras. Bajo el signo del progreso, Zelaya inició además una serie de reformas en el país, como la institución de la enseñanza laica y del matrimonio civil, y decretó la confiscación de los bienes de la Iglesia. Bajo su gobierno, se dio impulso a la construcción de líneas ferroviarias, y al transporte marítimo, con la introducción de la navegación a vapor en el lago Managua y la realización de importantes obras en los puertos de San Juan del Sur y San Juan del Norte.

En 1906 Nicaragua mantuvo una corta guerra con Guatemala, Honduras y El Salvador, que se resolvió, tras la mediación de Estados Unidos, en un tratado firmado en Chicago el 23 de abril de 1907, según el cual cada nación debería abstenerse de inmiscuirse en los asuntos de las demás, y, en caso de conflicto, las cuatro se comprometían a aceptar la decisión de un Tribunal de Justicia Centroamericano, cuya sede se instituyó en Cartago (Costa Rica).

Intervención de Estados Unidos

A principios del siglo XX el gobierno de Zelaya había casi ultimado un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos para la construcción de un canal interoceánico por suelo nicaragüense bajo el arrendamiento del "derecho de ruta" (3 km a cada lado del canal) y no de la cesión de soberanía.

El gobierno del presidente William Howard Taft, que había sido elegido en las elecciones presidenciales de 1909 nombró secretario de Estado a Philander C. Knox un abogado que tenía como clientes a los dueños de las minas de oro nicaragüenses "La Luz" y "Los Ángeles Mining Company".

La recién incorporada Mosquitia estaba bajo la autoridad del general Juan José Estrada que era liberal y Zelayista. Estrada comenzó a mantener relaciones con el cónsul estadounidense Thomas Noffat que, a su vez, mantenía excelentes relaciones con el general Emiliano Chamorro, este conservador. Estrada se aseguró del apoyo de los Estados Unidos para una hipotético levantamiento contra Zelaya. Este apoyo se confirmó el a principios de septiembre de 1909. Al día siguiente el cónsul Thomas informaba del levantamiento contra el gobierno de Zelaya por parte de los generales Juan José Estrada y Emiliano Chamorro que, según él, se produciría el día 8 de septiembre pidiendo a su gobierno apoyo y reconocimiento para el futuro gobierno. En la información que Thomas mandaba a Washington se decía que el nuevo gobierno respetaría los intereses extranjeros y que seguramente el presidente Zelaya no iba a oponer resistencia armada.

El levantamiento se produjo el día 10 de septiembre de 1909 y el secretario de Estado Knox ordenó a los barcos de guerra norteamericanos estacionados frente a Bluefields, el Paducah y el Dubuque, que intervinieran en apoyo de los insurrectos. Este episodio fue la primera intervención directa de los Estados Unidos en Nicaragua, intervención que duró hasta 1925.

El 14 de noviembre son condenados a muerte, y ejecutados dos días después, dos estadounidenses, Ley Roy Connon y Leonand W. Groce, que fueron apresados y acusados por haber volado minas barcos del gobierno de Nicaragua en el río San Juan. Estos dos mercenarios estadounidenses que militaban en el ejército rebelde. El 2 de diciembre el encargado de negocios nicaragüense en Washington recibía una nota del gobierno estadounidense, la conocida como "Nota Knox", en la cual le decían:

los norteamericanos fusilados eran oficiales al servicio de las fuerzas revolucionarias, y, por lo consiguiente, tenían derecho a ser tratados conforme a las prácticas modernas de las naciones civilizadas .../... el gobierno de los estados Unidos está convencido que las revolución actual representa los ideales y a voluntad de la mayoría e los nicaragüenses mejor que el Gobierno del presiente Zelaya .../... el Gobierno delos Estados Unidos no puede sentir por el Gobierno del Presidente Zelaya aquel respeto y confianza que debía mantener en sus relaciones diplomáticas.

y le adjuntaba el pasaporte para que abandonara el país. Zelaya dimite el 18 de diciembre como presidente justificando su dimisión con estas palabras:

...la hostilidad manifestada por el Gobierno de los Estados Unidos, al cual no quiero dar pretexto para que pueda continuar interviniendo en ningún sentido en los destinos de este país.

La Asamblea Nacional Nicaragüense (el Congreso) designó presidente al también liberal José Madriz Rodríguez que no fue del agrado de Estados Unidos (ya lo había expresado en la Nota Knox cuando hacía referencia a un candidato a la presidencia íntimamente ligado con el viejo régimen).

Madriz mandó tropas a Bluefields contra los insurrectos y toma el fuerte Bluff que cierra el puerto de la ciudad quedando esta bajo su control. La infantería de Marina de Estados Unidos fue desembarcada el la ciudad en mayo de 1910 por lo que esta se mantuvo del lado rebelde al no poderla tomar las tropas gubernamentales. Las aduanas de Bluefiels quedaban bajo control de Madriz pero la armada de Estados Unidos estableció otra aduana en terreno bajo autoridad de Estrada y el gobierno de EE.UU. manifestó, ante la protesta del gobierno de Nicaragua que cada fracción cobre derechos solo en el territorio que se halle bajo su dominio.[4]

Presidente Adolfo Díaz.

José Madriz renuncia a la presidencia el 20 de agosto y poco después entran en Managua los generales Estrada y Chamorro. La nueva Asamblea Nacional nombra presidente a José Dolores Estrada, quien cedió el poder a su hermano, el general sublevado José Joaquín Estrada, y vicepresidente a Adolfo Díaz, que había sido empleado de las minas La Luz y Los Ángeles y era conocido por el secretario de Estado Knox. El día 1 de enero de 1911 los Estados Unidos reconocen al nuevo gobierno de Nicaragua. Estrada firmó con Estados Unidos los Pactos Dawsoncatolicismo se convertía en la religión oficial del estado, a instancias del conservador Emiliano Chamorro. Poco después Estrada se ve obligado a renunciar y Díaz es nombrado presidente de Nicaragua.[4] (por Thomas C. Dawson, enviado del gobierno estadounidense), y convocó elecciones para formar una nueva Asamblea Constituyente, que elaboró una nueva constitución. Entre otros cambios, el

La influencia de Estados Unidos se incrementó durante el gobierno del presidentes Adolfo Díaz, que puso en manos estadounidenses el control de las principales empresas estatales. El 29 de julio de 1912 estalló una nueva sublevación, dirigida por el general general Mena, y apoyada luego también por el general Benjamín Zeledón. Esta rebelión se conoce como la guerra de Mena. Los rebeldes tomán varias ciudades entre las que están Managua, Masaya y Granada. El gobierno de Díaz pide ayuda a los Estados Unidos y estos desembarcan en Corinto a la infantería de Marina que recupera las plazas y hace prisionero a Mena. Benjamín Zeledón se hace fuerte en Coyotepe que mantiene hasta octubre, cuando muere en combate. Para la guerra de Mena Estados Unidos movilizó en Nicaragua a 2.700 hombres y 8 buques de guerra. Después de la toma de Coyotepe, dejó a 400 soldados.[4]

Como consecuencia de esta última intervención, el país permanecería ocupado por efectivos de la potencia norteamericana hasta 1933 (desde 1912 hasta el 3 de agosto 1925, y luego desde 1926 hasta 1933, con un breve intervalo de nueve meses en medio).

En 1914 se firmó el Tratado Bryan-Chamorro, mediante el cual se cedían a Estados Unidos todos los derechos para la construcción de un futuro canal interoceánico, a cambio de tres millones de dólares. A pesar de que el canal de Panamá había sido construido ya en 1903, la zona continuaba siendo de interés estratégico. También por este tratado, se daba a Estados Unidos el derecho de establecer una base militar en el golfo de Fonseca durante un período de 99 años, y se le cedían en arriendo las Islas del Maíz, por idéntico lapso de tiempo.

Entre 1917 y 1926 Nicaragua estuvo dominada por el partido conservador. Los marines estadounidenses, presentes en el país desde 1912, se retiraron en agosto de 1925. Al año siguiente, sin embargo, se produjo un nuevo levantamiento liberal, que produjo una nueva guerra civil, la denominada Guerra Constitucionalista. Las negociaciones entre el gobierno y los rebeldes, impulsadas por Estados Unidos, dieron lugar a un gobierno de coalición. Sin embargo, dado que el gobierno era incapaz de controlar los nuevos focos de insurrección, los marines desembarcaron de nuevo en diciembre de 1926.

Sandino

Augusto Nicolas Calderón Sandino, en el centro

En las elecciones de 1920 salió elegido presidente Diego Manuel Chamorro que tomó posesión de su cargo ya en el año siguiente. Chamorro murió en 1923 y lo sucedió el que era su vicepresidente, Bartolomé Martínez que se marcó como objetivo el liquidar la deuda que el país tenía con unos banqueros estadounidenses. El objetivo fue cumplido el año siguiente de haber subido a la presidencia y ya libre de la carga económica, se convocaron elecciones para el mes de octubre de ese mismo año para las cuales se realizó una candidatura única entre conservadores y liberales. Como presidente iba Carlos Solórzano, conservador y para vicepresidente el liberal Juan Bautista Sacasa. Solórzano fue investido presidente en enero de 1925 y para agosto de aquel año ya habían salido todos los soldados estadounidenses del territorio nicaragüense.

En octubre Emiliano Chamorro se alza en armas contra el gobierno y toma la ciudad de Tiscapa. Para aplacar la rebelión y por consejo del gobierno de EE.UU. Solórzano nombra a Chamorro jefe de la fuerza pública. Las tensiones entre ambos acaban con la dimisión del presidente que pasa los poderes presidenciales al senador Sebastián Uriza y este se los pasa a Chamorro y finalmente acaban en manos de Adolfo Díaz quedando Sacasa fuera. En mayo de 1926 el partidario de Sacasa, el general José María Moncada se alza en armas pidiendo el poder para Sacasa. La insurrección de los liberales estaba apoyada por el gobierno mexicano de Calles. La respuesta de los Estados Unidos que apoyaban a los conservadores fue la de mandar de nuevo a la infantería de marina. El día de nochebuena de 1926 desembarcaban las tropas estadounidenses en Puerto Cabezas. Para el día de Reyes de 1927 había en suelo nicaragüense más de 5.000 soldados y marinos norteamericanos apoyados por 16 buques de guerra. Adolfo Díaz justificó la intervención con estas palabras

"Nicaragua es un país débil y pobre que no puede resistir a los invasores y agentes del bolcheviquismo mexicano".
Augusto César Sandino

Augusto C. Sandino, que entonces contaba con 31 años de edad, acababa de volver después de pasar 5 años trabajando de mecánico en México, Honduras y Guatemala. Cuando se enteró de la insurrección liberal de Sacasa formó una fuerza armada que se sumó a las fuerzas liberales. Tras algunas derrotas se internó en las montañas de Nueva Segovia. Cuando se enteró que los mexicanos habían mandado armas se dirigió, bajando por el río Coco, a Puerto Cabezas para pedirle a Sacasa que le armara.[4]

En Puerto Cabezas, la intervención de las tropas estadounidenses había logrado desarmar a los liberales. Los norteamericanos arrojaron las armas enviadas por lo mexicanos al mar. Cuando llegó Sandino se encontró que no había armas y que estas estaban en el fondo de la bahía. Con la ayuda de unos cuantos adeptos, entre los que se encontraban un número relevante de las prostitutas de la ciudad, logró recuperar 30 fusiles y 6.000 cartuchos. Después de hablar con Moncada en la ciudad de Prinzapolka se dirigió de nuevo a su base en Las Segovias.

Las fuerzas de Sandino fueran creciendo. Durante la primera mitad del año 1927 combatió a los conservadores a los que fue venciendo y tomando varias posiciones, según las indicaciones de Moncada. La última plaza tomada fue el cerro de El Común en Boaquillo donde permaneció hasta el pacto en el Espino Negro en Tipitapa el 4 de mayo, que según palabras de Sandino fue donde

Moncada ahorcó al Partido Liberal Nicaragüense.

Por este pacto, en el que participaron el coronel estadounidense Henry L. Stimson (enviado especial del presidente Calvin Coolidge y delegado omnipoteniario del presidente de Nicaragua Adolfo Díaz), Eberhard (ministro de EE.UU. en Nicaragua), el contralmirante Julian Latimer, tres delegados de Sacasa y el general Moncada. Acordaron que Díaz seguiría de presidente hasta las elecciones de 1928 y que EE.UU. requisaría todas las armas de ambos bandos a la vez que supervisaba el proceso electoral.

Sandino se negó a aceptar el acuerdo. En contra de las indicaciones de Moncada, Sandino difundió un comunicado en el cual pedía al pueblo de Nicaragua que se sublevara contra los extranjeros. En los intentos de convencer a Sandino para que aceptara el pacto, Moncada llego a mandar a su padre, amigo personal de él, para que le hablará y el comandante de las fuerzas de EE.UU. en Ocotal (Nueva Segovia) le hizo llegar una carta pidiéndole que depusiera las armas y las entregara bajo la amenaza de proscribirle y perseguirle. Sandino le respondió:

Recibí su comunicación ayer y estoy entendiendo de ella. No me rendiré y aquí los espero. Yo quiero patria libre o morir. No les tengo miedo; cuento con el ardor del patriotismo de los que me acompañan. A.C. Sandino.

No paso un día cuando las tropas sandinistas atacaron las posiciones de los EE.UU. en Ocotal. La ciudad fue defendida por los nicaragüenses ya que los norteamericanos no salieron a combatir. Sandino se negó a incendiar la ciudad, tal como le pedían algunos de sus hombres para obligar a los marines a salir. Después de que las tropas guerrilleras abandonaran Ocotal, la aviación estadounidense bombardeaba y destruía la ciudad.

La persecución de Sandino se realizó con la destrucción aldeas campesinas y la matanzas de muchos campesinos por la sospecha del apoyo que podrían estar prestándole. Las tropas sandinistas sufrieron varias derrotas como la de San Fernando, en julio, o la de Las Flores poco después.

Con la llegada del otoño comenzó una campaña victoriosa tomando Telpaneca y saliendo victorioso en Las Cruces, Trincheras, Varillal y Plan Grande. Estableció su cuartel general en El Chipote, una de las alturas de Las Segovias.

Realizó diversas incursiones como el atacar y destruir la mina de La Luz, propiedad del ex secretario de Estado norteamericano Knox o la batalla de Bramadero. Las acciones de Sandino le fueron dando fama por todo el país y por los otros países de Hispanoamérica. Esa fama producía que muchos hombres llegaran dispuestos a integrarse en sus filas. A mediados de 1928 Henri Barbusse le llamaba General de Hombres Libres.

A finales del mes de noviembre de 1928 el contralmirante D.F. Sallers le invitaba a abandonar la lucha y obtener así los consiguientes beneficios la respuesta de Sandino fue;

La soberanía de un pueblo no se discute, sino que se defiende con las armas en la mano... la resistencia armada traerá los beneficios a que usted alude, exactamente como toda intromisión extranjera en nuestros asuntos trae la pérdida de la paz y provoca la ira del pueblo.

Las elecciones presidenciales de noviembre de 1928 fueron ganadas por el liberal Moncada. Moncada tomó posesión el 1 de enero de 1929. Moncada prosiguió colaborando con los estadounidenses en la persecución de Sandino. Para el mes de marzo de ese año ya se habían arrasado 70 pueblos, los bombardeos eran continuos e incluso llegaron a afectar a la vecina ciudad hondureña de Las Limas.[5]

Sandino realizó un viaje a México para intentar conseguir apoyo. A su vuelta, el 7 de mayo de 1930 se encontró que los norteamericanos habían formado una guardia nacional para combatir a la guerrilla. Esa guardia se debía de pagar con fondos nicaragüenses. Debido a la endeble economía del país se cerraron las escuelas públicas para hacer frente a esos gastos.

Para julio de 1931 los sandinistas contaban con 8 columnas de guerrilleros repartidas por todo el territorio nicaragüense. Al año era el propio Sandino el que hacía públicos los informes de las actividades de sus fuerzas. Ante las elecciones de 1932 Sandino hizo una campaña de abstención. Para esas elecciones el candidato del partido liberal era Sacasa (aunque la preferencia de la embajada norteamericana habría sido Anastasio Somoza pero este era demasiado joven e inexperto).

Sacasa ganó la presidencia y Sandino respondió nombrado al general Juan Gregorio ColindresTerritorio Libre de Las Segovias y tomó la población de San Francisco Carnicero, cerca de Managua, para apoderarse de los sellos oficiales. presidente provisional del

Las victorias de Sandino estaban desprestigiando a los Estados Unidos y el coste de la guerra se hacía inaguantable en un economía que estaba en plena crisis, de tal forma que la población empezó a presionar a su gobierno para que abandonara Nicaragua. Una vez que Sacasa fue elegido las tropas estadounidenses empezaron a abandonar Nicaragua y cuando fue envestido presidente, el 1 de enero de 1933 ya no quedaban soldados norteamericanos en suelo nicaragüense.

Al no haber soldados extranjeros en Nicaragua y por otras presiones, Sandino llegó a un acuerdo de paz con Sacasa. La Guardia Nacional al mando de Anastasio Somoza (creada por los Estados Unidos y comandada por un hombre de su confianza) seguía con la represión en contra de los hombres de Sandino aún cuando este pedía al presidente que parara las acciones de la Guardia.

El asesinato de Sandino

El 21 de febrero de 1934 Sandino en compañía de su padre, Gregorio Sandino, el escritor Sofonías Salvatierra y los generales Estrada y Umanzor acudían a una cena en la casa presidencial invitados por Sacasa. A la salida de dicho evento el coche en el que viajaban fue detenido justo a la salida de los jardines de la casa presidencial. El cabo de guardia que les detuvo era en realidad un mayor disfrazado, un tal Delgadillo, que les condujo a la cárcel del Hormiguero. Los detenidos pidieron que llamaran a Somoza, pero les respondieron que no podían localizarlo, por otro lado la hija de Sacasa le comunicó a su padre la detención, ya que la había visto, y Sacasa se puso en contacto con la embajada de Estados Unidos para intentar detener el asesinato.

Sandino, Estrada y Umanzor fueron llevados al monte llamado La Calavera en el campo de Larreynaga y allí, a la señal de Delgadillo, el batallón que custodiaba a los prisioneros abrió fuego matando a los tres generales. Eso ocurría a las 11 de la noche. Al oír los disparos, según testimonio de Salvatierra, Gregorio Sandino dijo,

ya los están matando; siempre será verdad que el que se mete a redentor muere crucificado.

Un año después, Anastasio Somoza, que llegó a decir que recibió las órdenes del asesinato de Sandino del embajador norteamericano Arthur Bliss Lane, se haría con el poder del país.[4]

Los Somoza (1936 - 1979)

Gobierno de Anastasio Somoza García

Antes de salir de Nicaragua, los marines traspasaron el mando de los 4,000 soldados alistados en Guardia Nacional a Anastasio Somoza García, un sobrino político del presidente Sacasa que se había ganado la confianza del embajador y de los altos oficiales norteamericanos. Pronto convertiría esta fuerza militar en un formidable instrumento de poder personal. El 21 de febrero de 1934 el nuevo jefe director de la Guardia Nacional inició su ofensiva, haciendo asesinar a Sandino cuando éste salía de una cena en la casa de gobierno, a la que había sido invitado por el propio mandatario. El día siguiente desató una matanza de más de trescientos campesinos sandinistas, incluyendo mujeres y niños, que se encontraban en una cooperativa agrícola en Wiwilí, al este de Las Segovias. Luego, reorganizó las fuerzas armadas, purgando a sus adversarios y colocando a sus allegados en posiciones clave en todo el país. Finalmente, se concentró en fortalecer su influencia en el Congreso y el Partido Liberal, utilizando para ello el presupuesto del ejército, que representaba más de la mitad de los ingresos fiscales del Estado. Logrado esto, pasó a desplegar una abierta campaña para llegar a la presidencia, pese a que la Constitución vigente le inhibía de ocupar ese cargo, dado su parentesco con Sacasa y su condición de militar activo. Con apoyo estadounidense, Anastasio Somoza García se deshizo de sus rivales políticos, incluido Sandino, que fue asesinado por oficiales de la Guardia Nacional en febrero de 1934. En 1936, Somoza se convirtió en presidente de Nicaragua. Su familia se mantendría en el poder hasta 1979.

Anastasio Somoza fue presidente de 1937 a 1947, y de 1950 a 1956 (en el intervalo, no abandonó el poder, sino que siguió detentándolo mediante hombres de paja). La primera oposición al régimen de Somoza procedió de la clase media y de la clase alta, normalmente conservadora, que vieron con disgusto como el nuevo gobernante ponía el país en manos de su familia y amigos. A causa de las limitaciones de la libertad de expresión, los esfuerzos para resistir a Somoza no tuvieron ningún resultado. Muchos opositores abandonaron el país, exiliándose en Estados Unidos. Una excepción notable fue Pedro Chamorro, editor del diario La Prensa, el más popular del país, cuya reputación internacional y continuo rechazo de la violencia le hicieron intocable para el régimen.

La oposición liberal fue pronto eclipsada por la marxista, de carácter más radical. El 21 de septiembre de 1956, un joven poeta liberal, Rigoberto López Pérez, logró infiltrarse en una fiesta en la que se encontraba Somoza García, disparándole en el pecho y terminando con su vida (Somoza moriría a causa de la herida poco tiempo después).

El Frente Sandinista de Liberación Nacional

Carlos Fonseca, fundador del FSLN.

En 1961 los jóvenes políticos Carlos Fonseca Amador, Tomás Borge Martínez y Silvio Mayorga instirados en las ideas de Augusto Sandino fundan el Frente Sandinista de Liberación Nacional y emprenden la lucha insurreccional contra la dictadura de la familia Somoza.

Los diferentes gobiernos de los Somoza contaban con el respaldo del gobierno de los Estados Unidos, el FSLN emprende una lucha de guerrillas tanto urbanas como rurales con la intención de derrocar al gobierno nicaragüense estas son conocidas como las Jornadas de Pancasán y las guerrillas de Raití y Bocay en las cuales cayeron algunos miembros de la Organización tales como Filemón Rivera, Oscar Danilo Rosales, Rigoberto Cruz mejor conocido como Pablo Úbeda y muchos más, el fracaso de estos primeros intentos guerrilleros se debió a la falta de conocimiento de la zona de operaciones y al desintrés de las poblaciones en donde operaban pues eran lugares muy despoblados. Pasada la experiencia de Pancasán se pasa a un período conocido como la de Acumulación de Fuerzas en Silencio aunque inclusive en estos años se dieron choques con la Guardia Nacional. Dada la circunsatncias el FSLN se divide en tres tendencias, cada una de ellas con una visión diferente de llevar a cabo el derrocamiento de la dictadura somocista. La Tendencia Guerra Popular Prolongada, propugnaba por la lucha en la montaña en base a la experiencia de la revolución cubana y sobre todo de Ernesto Che Guevara, la Tendencia Proletaria, afirmaba que el derrocamiento se daría cuando el proletariado es decir los obreros y campesinos se uniera para derribar la tiranía y por último la Tendecia Insurreccional o Tercerista que llamaba a armar al pueblo y resultó a la postre la forma a través de la cual caería Anastasio Somaza Debayle. Precisamente buscando la unidad de las tres tendencias pierde la vida Carlos Fonseca el 7 ó 8 de noviembre de 1976 en Boca de Piedra, Zinica. Aunque para disminuir la represión desatada a raíz de algunos incidentes en las montañas se da el operativo conocido como Diciembre Victorioso cuando un grupo de guerrilleros bajo el mando de Eduardo Contreras se toma la casa de un ministro somocista el 27 de diciembre de 1974 fecha a partir de la cual el mundo conoció la existencia del FSLN.

En 1978, consigue un golpe magistral contra la dictadura, al llevarse a cabo un operativo efectuado por un comando guerrillero, que conllevó a la toma del edificio Congreso de la República, y un número considerable de sus miembros, poniendo en evidencia las debilidades de logísticas de la Guardia Nacional.

La ofensiva guerrillera lanzada desde el norte, con el apoyo de los campesinos, de las clases obreras e industriales cansadas de la política somocista y apoyada por la acción política y la presión interacional logra que el 19 de julio de 1979 entrar triunfante en la capital, Managua, mientras que el dictador Anastasio Somoza Debayle y su familia abandona el país.

La revolución sandinista de 1979

Recibimiento de soldatos del Ejército Sandinista en León, primavera de 1988.
Artículo principal: Revolución sandinista

La entrada en Managua de las tropas del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) pone fin al poder dictatorial de los Somoza que durante 43 años se habían mantenido en el poder. El 19 de julio de 1979 da comienzo un cambio radical en Nicaragua, cambio que tendría consecuencias continentales y llevaría a la intervención, nuevamente, de Estados Unidos. Comienza la llamada Revolución sandinista que se desarrollaría hasta 1990.

Acorde a una concepción ideológica socialdemócrata e incluso socialista, con fuerte presencia marxista, y con una influencia muy grande de la teología de la liberación, trataron de introducir reformas en los aspectos socioeconómicos y políticos del Estado nicaragüense, tratando además los problemas relativos a la sanidad y a la educación que el país sufría. La reforma agraria fue una de las principales medidas que las nueva que el gobierno revolucionario puso en marcha, esta estaba basada en las tierra confiscadas a la familia Somoza y los otro miembros principales de la oligarquía nicaragüense. La universalización de la sanidad con el desarrollo de un sistema de salud universal y la cruzada ce alfabetización que redujo el analfabetismo endémico de la población nicaragüense del 50% a algo menos del 13% en un corto periodo de tiempo fueron las acciones inmediatas en las que se empeñaron los nuevos gobernantes. El gobierno revolucionario encontró apoyo en Cuba, la URSS y otros países, en su mayoría europeos.

El cambio de gobierno en los Estados Unidos, con la perdida de las elecciones de los demócratas y la entrada de Ronald Reagan, del partido republicano, hacen que las voces de los disidentes y contrarios a los sandinista tengan estima en la Casa Blanca que comienza a organizar, con restos de la Guardia Nacional una serie de grupos armados, denominados contras (de contrarrevolucionarios y en contraposición de la palabra "compa", de compañero, que era como se denominaban los sandinistas) que comienzan una lucha armada contra el nuevo gobierno de izquierdas. EEUU actuaría direcctamente en acciones de guerra y sería llevado ante el Tribunal Internacional de la Haya por el gobierno nicaragüense siendo condenado por el mismo (ver Nicaragua contra Estados Unidos) llegando, el gobierno estadounidense, a desobedecer el mandato de su Congreso que impedía la ayuda directa a las tropas irregulares de la Contra, produciéndose el escándalo conocido como Irangate.

Tras varios años de guerra civil y agresión que impidió el desarrollo de Nicaragua al tener que dedicar una importante parte del presupuesto del país en la defensa y tras varias negociaciones de ámbito internacional, en las elecciones de febrero de 1990 Daniel Ortega, líder y presidenciable del FSLN pierde las elecciones a la presidencia de la República.

Después de 1990

Daniel Ortega.

El lapso de dos meses entre la derrota del FSLN en las urnas y el traspaso del gobierno a la presidenta electa Violeta Chamorro se caracterizó por un clima de tensa incertidumbre. Los sectores de "línea dura" de la Unión Nacional Opositora (UNO), aglutinados en torno al vicepresidente Virgilio Godoy, Arnoldo Alemán -alcalde de Managua- y los 20.000 combatientes de la Resistencia Nicaragüense, exigían el desmantelamiento de las fuerzas armadas sandinistas, la inmediata devolución de todas la propiedades confiscadas y la privatización de las empresas estatales. Mientras tanto, el FSLN proclamaba su intención de "gobernar desde abajo" con el respaldo de las organizaciones de masa, y demandaba el respeto a la integridad del Ejército Popular Sandinista, que a la fecha contaba con 96.660 soldados.

En busca de la paz

La explosiva coyuntura exigía un pacto institucional a fin de desactivar la amenaza de una nueva guerra civil, o una intervención militar norteamericana. El 27 de febrero de 1990 se conformaron dos equipos negociadores presididos por el general Humberto Ortega y el ingeniero Antonio Lacayo, yerno de Violeta Chamorro. La participación de Joao Soares, Secretario General de la OEA; Elliot Richardson, representante del Secretario General de las Naciones Unidas, y Jimmy Carter, ex presidente de los Estados Unidos, en calidad de observadores internacionales, facilitó las conversaciones. Éstas culminaron el 27 de marzo con la firma del Protocolo para la Transferencia del Mando Presidencial, conocido como "Protocolo de Transición", cuyos acuerdos más importantes contemplaban: el reconocimiento de las elecciones como base para la construcción de la democracia y la paz; seguridad jurídica a los beneficiarios de donaciones estatales de propiedades urbanas y rurales, asignadas antes del 25 de febrero de 1990; respeto a los rangos, escalafones y mandos del ejército, incluyendo la permanencia de Humberto Ortega como general en jefe del EPS (Ejército Popular Sandinista); subordinación de las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad al poder ejecutivo; reducción significativa del ejército, y desmovilización de la Resistencia Nicaragüense antes del 25 de abril, para garantizar el traspaso de gobierno en un clima de paz.

El Protocolo de Transición reflejaba una posición pragmática que reconocía la fuerza organizativa del FSLN, y daba prioridad a la estabilidad política. No obstante, fue rechazado por la "línea dura" de la UNO, que demandaba la destitución inmediata del general Ortega. Así también, exigía la penalización de la "piñata" -nombre que se dio a la distribución de millones de dólares en propiedades estatales entre dirigentes y cuadros del FSLN, a raíz de su derrota electoral-. Como resultado, ocho de los catorce partidos de la UNO se negaron a asistir al acto de toma de posesión de la presidenta Chamorro y, en adelante, obstaculizarían su administración desde los gobiernos municipales bajo su control.

Por su parte, la Resistencia Nicaragüense (RN) condicionó su desmovilización a la firma de nuevos acuerdos, según los cuales el gobierno procedió a delimitar veintidós "polos de desarrollo" -que abarcaban, en su conjunto, un área de 20.000 km cuadrados- donde los ex combatientes de la RN recibieron tierras y recursos productivos para asentarse con sus familias, bajo la protección de fuerzas especiales de Naciones Unidas. Después de la desmovilización, concluida el 27 de junio de 1990, ex miembros de la Resistencia Nicaragüense fueron incorporados a la Policía Nacional, y encargados de garantizar el orden dentro de estas zonas de seguridad. Además, se reconoció a la RN como una organización política legal, y algunos de sus principales dirigentes recibieron cargos en la burocracia estatal. Por otra parte, el gobierno llegó a un acuerdo con el ejército para dar inicio a un rápido proceso de reducción de efectivos, ofreciendo a los ex militares diversos beneficios, como indemnizaciones por años de servicio y asignación de viviendas o tierras. Mediante este proceso de licenciamiento gradual, se desmovilizó a 72,000 soldados en el lapso de tres años.

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