lunes, 5 de octubre de 2009

Terremoto en 1972 (Managua)


El terremoto de Managua de 1972 fue un sismo de magnitud 7.2 grados en la escala sismológica de Richter que destruyó la capital de Nicaragua, a las 12:35 de la noche del sábado 23 de diciembre de 1972, seguido por dos réplicas de 5.0 y 5.2 grados a la 1:18 am y 1:20 am, respectivamente, casi una hora después del primer temblor. Destruyó el centro de la ciudad y causó cerca de 10.000 muertos y 20.000 heridos.
Premoniciones

El día anterior, el viernes 22, el ingeniero Carlos Santos Berroterán llegó por la tarde a las oficinas del diario La Prensa para decirle a su director el Doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal que la sequía que ese año abatía el país podría causar un sismo fuerte. La hipótesis se reforzaba en que el invierno de 1930, que precedió al terremoto de Managua del 31 de marzo de 1931, fue de escasa pluviosidad y que era necesario publicarlo en La Prensa ese mismo día (en esa época dicho periódico salía a las cinco de la tarde y hasta 1996 se convirtió en un diario matutino); Chamorro le dijo que publicarían en la primera página una esquela anunciando dicha hipótesis para hablar a fondo sobre ella los días siguientes.

Hacía mucho calor. En la noche se sintieron 3 temblores leves a eso de las 10:00 y 10:30 pm, pero casi nadie le dio importancia pues era día de fiesta previa a la celebración de las Navidadescielo se veía enrojecido. de 1972. El

El terremoto, sus réplicas y su magnitud

A las 00:35 horas del sábado 23 tembló fuerte Managua durante 30 segundos a causa de un sismo con intensidad en escala Richter 6,2 cuyo epicentro fue dentro del Lago Xolotlán 2 kilómetros al noreste de la Planta Eléctrica Managua, ubicada a orillas de dicho lago causando la mayor destrucción en el centro capitalino, pues el sismo hizo que se activaran las fallas geológicas de Tiscapa, Los Bancos, Chico Pelón (estas tres dentro del centro), la del Colegio Americano Nicaragüense y la del Aeropuerto llamada esta última así porque pasa debajo del Aeropuerto Internacional de Managua, que en ese tiempo se llamaba Aeropuerto Internacional Las Mercedes. La falla del Estadio (que atraviesa el Estadio Nacional Denis Martínez), causante del terremoto de 1931, no se activó esta vez. Era la segunda vez en 41 años, 8 meses y 23 días que la ciudad se estremecía por un fuerte terremoto. A la 1:18 y 1:20 am otros dos sismos de 5.0 y 5.2 grados terminaron de rematar a las malas construcciones.

El flujo eléctrico dejó de circular casi al instante de la primera sacudida; los conductos de agua se reventaron y saltaron; un derrumbe ciclópeo se veía por doquier y por las calles corrieron grietas de insondable profundidad. La luna, apenas pasada de llena continuó alumbrando dantescas escenas, desde un cielo enrojecido por los incontenibles incendios que casi al instante estallaron en la zona comercial.

La destrucción y los daños

Vista Aérea de Managua después del terremoto.

La mayoría de las casas que se cayeron eran de taquezal, porque al sobrevivir al sismo de 41 años antes, les "repararon" sus paredes y el repello pero no sus cimientos por lo que colapsaron, al igual que las casas nuevas de ese mismo material de construcción al no tener muy profundas sus bases, aunque hubo casas bien hechas que soportaron el temblor. Hubo edificios de concretocatólicos de Cristo de Rosario, El Carmen, El Calvario y El Redentor se desplomaron al igual que los templos protestantes, el Colegio Calasanz, el Divina Pastora, el Instituto Nacional Ramírez Goyena, el Bautista, varios colegios públicos y privados, etcétera. La Catedral Metropolitana, hoy Antigua Catedral de Managua, resultó agrietada por el terremoto, quedando inhabilitada hasta hoy. mal construidos que colapsaron como los templos

Vista Aérea de Managua después del terremoto.

La Casa Presidencial de la Loma de Tiscapa, de estilo árabe, al igual que el Palacio del Ayuntamiento colapsó parcialmente debido a que sus bases estaban lesionadas por el terremoto de 1931 no fueron reparadas, aunque si sus paredes y posteriormente fue demolida. El vecino Palacio de La Curva, sede del Jefe Director de la Guardia Nacional GN, también sufrió daños y una de sus dos torres se cayó y fue demolido, pues al lado sur de ambos está la laguna de Tiscapa atravesada por la falla de su nombre, de suroeste a noreste, terminando en el lago. El pavimento del Paseo Tiscapa, que bordea la laguna, quedó agrietado por dicha falla.

El edificio del Banco Central de Nicaragua (BCN)de 16 pisos y planta rectángular, en la intersección de la Avenida Roosevelt y la Cuarta Calle Suroeste, quedó dañado; su auditorio del lado sur cayó, pues debajo del Banco pasa la falla de Los Bancos. Esquina opuesta el Banco de América (BAMER) de 17 pisos, un lobby al nivel de dicha avenida y 2 sótanos resistió los embates telúricos por su sistema antisísmico del estado de California, Estados Unidos, y hoy es sede de muchas oficinas de la Asamblea Nacional de Nicaragua, de pilotes de concreto muy similar a la Torre Latinoamericana, de la Ciudad de México, México. Frente al costado norte del Banco Central y del costado oeste del BAMER el Banco Nacional de Nicaragua, de 3 pisos, quedó en pie y hoy alberga a la Asamblea Nacional desde 1985, aunque esté encima de dicha falla.

Los edificios del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS), la Empresa Nacional de Luz y Fuerza (ENALUF), el Palacio Nacional (sede del Congreso y que hoy es el Palacio de la Cultura), el Banco Nicaragüense (BANIC), el Hotel Intercontinental Managua (hoy Hotel Crowne Plaza), el Palacio de Comunicaciones, el Zacarías Guerra, el Cerna, el Aeropuerto Internacional de Managua (llamado en ese entonces Aeropuerto Internacional Las Mercedes), el Casino Militar, la Iglesia de Santo Domingo, etc no sufrieron mayores daños y fueron reparados. El Teatro Nacional Rubén Darío, hecho con el sistema antisísmico japonés de rodos, resistió la sacudida sin mayores daños y apenas tenía 3 años de haberse inugurado el 6 de diciembre de 1969. El Night Club Plaza (que antes fue sede de la Junta Nacional de Turismo y estaba ubicado en el costado este del Parque Central, en el lugar donde está hoy desde 1979 la tumba de Carlos Fonseca Amador, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional FSLN), se desplomó matando a varias parejas que bailaban allí; uno de los sobrevivientes es William Báez Sacasa, futuro presidente de la Lotería Nacional en el gobierno del Ingeniero Enrique Bolaños Geyer (2002-2007).

Los mercados San Miguel y Central sufrieron daños por el incendio al igual que el BANIC (hoy Ministerio de Hacienda y Crédito Público), el First National City Bank of New York, la parte superior del BAMER, la Casa MacGregor, etc. La Tienda La Florida, el Hotel Reisel y el Supermercado La Colonia, cerca de la estatua de Ramón Montoya, propiedad de la familia Mántica se les hundió un piso; algunos pabellones y edificios de la Universidad Centroamericanajesuitas) cayeron, aunque en esa época estaba afuera de la ciudad. (UCA, de los padres

El éxodo y el saqueo

El desastre hizo que hubiera un éxodo de muchas familias desde esa misma fátidica madrugada. Las Carreteras Norte, Sur, Nueva a León y la de Masaya se fueron congestionando por el desfile de vehículos donde huían los temerosos sobrevivientes. Con el fin de evitar una epidemia que hubiera sido de grandes proporciones se ordenó evacuar la ciudad a la mayor brevedad posible y comenzó el éxodo más doloroso y triste que recuerda la historia de Nicaragua.

Hubo saqueo, primero por delincuentes comunes el mismo día del desastre, y después por habitantes de los barrios del cinturón de miseria de Managua. Fueron saqueadas las casas comerciales, las bodegas, supermercados, tiendas, almacenes, iglesias, colegios públicos y privados, además de los bienes personales en las casas abandonadas por lo atemorizados dueños, acto de lo más innoble y por demás censurable sin precedentes en el país.

La ley marcial fue decretada en la tarde de ese día por el Jefe Director de la GN General de División Anastasio Somoza Debayle (Tacho), que se proclamó jefe del Comité Nacional de Emergencia y de hecho en gobernante del país aunque estuviera la Junta Nacional de Gobierno. Tacho admitió que hubo algunos fusilamientos de saqueadores. Monseñor Miguel Obando y Bravo (Arzobispo de Managua) recorrió las calles durante 20 horas ayudando a las víctimas del desastre, según la información de La Prensa en su primera edición post-terremoto del 1 de marzo de 1973, al igual que 41 años antes lo hiciera de forma similar Monseñor José Antonio Lezcano y Ortega.

En la segunda página de esa edición el Doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal publicó un editorial relacionado con el desastre, cuyo último párrafo dice así:

El terremoto fue un ensayo de ese Juicio Final en sólo 30 segundos, y eso significa que nunca como ahora, debemos de reflexionar sobre el equilibrio de la creación a través del cual, el Ser Supremo reclama su verdadero y perenne lugar como Señor de todas las criaturas que entre sí, deben ser iguales y tratarse con equidad y justicia.

La ayuda internacional

La noticia de la catástrofe se difundió desde esa aciaga madrugada. Distintos países enviaron a sus Cruz Rojas respectivas, de las que se destacaron las de Estados Unidos, El Salvador, México, Cuba (que olvidando las diferencias políticas con el gobierno de Nicaragua vino en ayuda del pueblo damnificado), Taiwan, China, Japón, España, Finlandia, Unión Soviética, Yugoslavia, Filipinas, Israel (cuyo gobierno era aliado del de Nicaragua), etcétera.

La ayuda en dinero se recolectó en dólares en todo el mundo y resulta anecdótico que el archimillonario estadounidense Howard Hughes, acantonado como excéntrico en el Hotel Intercontinental, huyó despavorido del país en forma misteriosa, el dinero fluía a Nicaragua de miles de bolsas compasivas; incluyendo la subasta de una rosa en España, cuyos pétalos fueron subastados a alto precio entre el pueblo español y luego esparcidos sobre la yaciente ciudad. Gesto de emotiva recordación fue la del líder del béisbol puertorriqueño, Roberto Clemente, que organizó la ayuda para la “Nicaragua amiga” (lema de la recién pasada Serie Mundial de Béisbol en Nicaragua) pereciendo en el avión que lo traía en su labor de salvamento, con víveres para los damnificados, el cual despegó del Aeropuerto de San Juan, Puerto Rico, el 31 de diciembre y se cayó al Mar Caribe debido al sobrepeso de la aeronave. No menos conmovedora fue la acogida que muchos países ofrecieron a tanto niño huérfano y desamparado, por la iniciativa de la Presidenta de la Junta Nacional de Asistencia y Previsión Social de Nicaragua (JNAPSN) y primera dama doña Hope Portocarrero de Somoza esposa del General Anastasio Somoza Debayle. La señora Hope realizó una obra admirable trabajando casi sin descansar, empezando sus deberes cada día desde muy temprano en las mañanas, reuniendo dinero y atendiendo a la prensa internacional.

Para apagar los incendios (que se extendieron debido a que los 2 cuarteles del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, situados en el barrio Candelaria y frente al Estadio Nacional, colapsaron aplastando las unidades) llegaron a la capital el 25 de diciembre los bomberos de Cartago, Costa Rica, quienes con bombas de agua bombearon el agua del lago Xolotlán para apagar el fuego el cual se extendió durante las 2 semanas siguientes, pues sólo había presión del agua para beber y no para apagar los incendios.

Las medidas

Los rescatistas de la Cruz Roja Nicaragüense hicieron el rescate de personas atrapadas en los escombros, junto con los vecinos (entre ellos el Dr: Chamorro), desde esa madrugada a pesar de que el local de la Cruz Roja, frente al actual Ministerio del Trabajo, se desplomó aplastando las ambulancias. Inmediatamente después de la catástrofe se organizó a nivel gubernamental el Comité Nacional de Emergencia y sus primeras medidas fueron las de disponer de muertos y heridos. Fosas comunes se practicaron en el Cementerio General u Occidental y cerca del Estadio Nacional para sepultar a más de mil cadáveres; otros fueron incinerados en el lugar donde cayeron, a los muertos se los recogía en las calles y los llevaban en camiones volquete al mencionado lugar para volcarlos en ambas fosas comunes. Con los hospitales y clínicas destruidas se recurrió a dar asistencia médica en casas de campaña a los damnificados, mientras las primeras ayudas en este sentido procedían del exterior.

Se decretó ley marcial para que la Guardia Nacional restableciera el orden público y controlara el pillaje. Varios jeeps de la GN recorrieron las calles del centro destruido con altoparlantes diciendo: Se ha decretado la ley marcial, se ha decretado la ley marcial. Se la vamos a aplicar de inmediato, detengan la robadera. Vamos a aplicar la ley marcial. Se ordenó la evacuación de la ciudad, la alimentación de los damnificados y la vacunación de estos para evitar epidemias que en estas circunstancias tienden a desatarse; se declaró y se cercó el centro como área de desastre, procediéndose a la demolición de casas y edificios dañados o destruidos por los temblores.

Curiosidades del terremoto

  • El caballo de la estatua ecuestre de Anastasio Somoza García, padre de Luis y Anastasio, resultó con la pata derecha quebrada aunque quedó en pie; la estatua también fue derribada el 19 de julio de 1979 a causa del triunfo del FSLN y la Revolución Sandinista.
  • La cruz de la Iglesia Santo Domingo, construida a mediados de los años 60 y regentada por la Compañía de Jesús, quedó inclinada hacia delante, pero el resto del edificio soportó muy bien el terremoto.
  • En el lado sur del Paseo Tiscapa, que bordea la laguna del mismo nombre, se abrieron grandes grietas debido a la falla homónima. Las bancas de concreto del lugar se cayeron por la fuerza del Richter 7.2.
  • Las losetas de concreto, de los techos de las casas del Reparto Bello Horizonte, al este de la capital, se dislocaron y se cayeron al suelo.
  • El terremoto destruyó el centro de la ciudad, pero no la periferia. En el centro se dio la mayor parte de la destrucción y los muertos, aparte de destruir los barrios Campo Bruce y Riguero ubicados fuera del centro.
  • El terremoto destruyó las casas de taquezal dañadas por el terremoto del 31 de marzo de 1931, a las cuales se les reparó sus paredes y repello, pero no sus bases lesionadas por lo que colapsaron por el segundo terremoto de 1972. Sin embargo hubo casas de taquezal (que no existían en 1931) las cuales cayeron, como las de la Colonia Somoza frente al costado este del Estadio Nacional; hasta hoy existen construcciones de dicho material, tanto en la zona de escombros como en sus cercanías, las cuales resistieron el de 1972 y una de ellas es la casa natal del Doctor Alfredo Obando Palma, ubicada en el barrio San Sebastián, del parque del mismo nombre 3 cuadras al norte (lago) y media al este (arriba), que fue construida en 1922 la cual sobrevivió a los dos sismos debido a que tiene muy profundas sus bases.
  • La Casa Presidencial estilo moro (orgullo de la familia Somoza) se derrumbó y la casa de los Somoza Portocarrero: Hacienda El Retiro se convirtió en la sede en donde se tomaban las decisiones del gobierno.

Consecuencias

Al año siguiente (1973) varios edificios fueron demolidos con una bola demoledora, tales como las iglesias de San Antonio y San Sebastián, el Almacén Tina Lugo, La Curva, la Casa Presidencial, los colegios Calasanz, Goyena, Divina Pastora, el Hotel Balmoral, el Palacio del Ayuntamiento, etc. El centro de la ciudad fue declarado propiedad del Estado, por un decreto de la Junta Nacional de Gobierno, prohibiéndose su reconstrucción total. Hasta hoy permanecen escombros allí en el viejo centro y Managua es al igual que Antigua Guatemala, ciudades destruidas por sismos que tienen ruinas por tal desastre, pues otras ciudades destruidas por terremotos se han reconstruido como Ciudad Guatemala en Guatemala; San Salvador El Salvador; Ciudad de México México; Lima y Pisco Perú; Tokio, Yokohama y Kobe Japón, etc.

Según los medios de prensa de la época, de no ser por los altos edificios aún en pie se podría comparar el daño con los de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, Japón, después del estallido de las bombas atómicas al final de la Segunda Guerra Mundial.

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